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Me senté en un lado del café, junto al amplio ventanal, donde la luz era translúcida. No había excesivo bullicio, pero flotaba en el ambiente el aroma de la discusión. Al fondo del local, varios hombres charlaban entre si. Una mujer, dos mesas más allá, de afanaba con su teléfono movil. Hablaba con denuedo sin descanso. Yo saqué mi ejemplar de "Plexus" de Henry Miller. Siempre me había fascinado este tipo con cara de oriental ebrio, con su mirada torba y algo golfa. Sus libros me habían inspirado en nuemerosas ocasiones, pero además, me habían enseñado a vivir una sexualidad más amplia conceptualmente hablando. Me hundi en la lectura. Fue entonces cuando en la mesa de al lado se sentó una mujer de aspecto extrano. No sé. La miré y me inspiró sospechas momentáneas. Era como si su presencia irradiara algun extraño efluvio. Intenté concentrame en la lectura, pero su presencia me turbaba, como si transmitiera una especie de ondas magnéticas que se introducían en mi interior dejandome dentro una desazón desconocida. Intenté pensar en algo. La miré de reojo. Tenía grandes pestañas que avatía con gracilidad. Y unos ojos rasgados -aunque no achinados- de un verde profundo. Labios protuberantes, rostro bello, y una sonrisa deliciosa. Estuvo sentada cerca de un cuarto de hora, el tiempo que tardó en consumir su whisky con hielo. Se levantó con decisión y salió del local. De súbito, senti una calma relajante. La tensión magnética había pasado. Miré a la mesa y me di cuenta que se había dejado la caja de un CD. La cogí y sali corriendo al exterior. No estaba. Solo los viandantes y los coches. Solo el bramido de la ciudad. Mire la caja, la abrí y contenía un disco. Pensé en dejarla en la barra, al encargado del local, pero entonces, sin saber porqué me largé del lugar.
(continuará)
CONSTELACION

Y te llevaste el cd ????